
• Elementos dentarios que han sido tratados con endodoncia, ya que son muy proclives a fracturarse.
• Fracturas dentarias con una pérdida de volumen mayor a la mitad del diente.
• Complemento de los implantes permanentes de titanio.
• Personas que sufren de bruxismo ya que la fricción constante de los dientes produce una pérdida de volumen de los mismos.
• Para corregir la forma y la función de las piezas que no han alcanzado un desarrollo natural suficiente o tienen deformidades.
• Reemplazar una corona vieja que ya se encuentra deteriorada por el uso.