Para hombres con problemas avanzados de disfunción eréctil existe la imposibilidad de una vida sexual plena. El implante permite recuperar el mecanismo de una erección suficientemente rígida para permitir las relaciones sexuales normales de por vida.
La sensación de placer, el deseo, el orgasmo y la eyaculación no sufren ningún tipo de variaciones. En la práctica se mejora la actitud sexual debido al aumento en la autoestima. Esto tiene también consecuencias en todos los ámbitos, en lo laboral y lo social.
Las prótesis penianas son una excelente alternativa para las disfunciones eréctiles, que no son solucionables mediante otros tratamientos. Mejoran la calidad de vida del paciente y de la pareja.
¿Cómo se realiza la cirugía?
La implantación de la prótesis se realiza mediante una intervención quirúrgica dentro del cuerpo intracavernoso del pene.
Para esta cirugía contamos con dos tipos de prótesis:
Es un dispositivo de rigidez permanente. Se posiciona hacia abajo duramente la actividad cotidiana y a la vista es un pene en flaccidez. Cuando la persona se encuentra en actividad sexual se coloca en posición para el coito y tiene aspecto de pene erecto y rígido.


Características de la prótesis: De rigidez permanente. En flaccidez si uno lo toca siente cierta rigidez interna. En cualquier otro tipo de prótesis: dental, de rodilla, etc. La persona se acostumbra y pasa a ser parte de su cuerpo. No tiene mecanismos.
Es un dispositivo lleno de líquido que se infla logrando la erección. La erección es instantánea, se siente y luce como un pene normal. Características de la prótesis: Luce más natural y se siente como un pene normal. Es mecánica.
Todas las prótesis son efectivas e indistinguibles durante la actividad sexual.
No agranda el tamaño del pene.
¿Cuáles son los riesgos de esta intervención?
Los riesgos son los asociados a una intervención quirúrgica menor, por ejemplo una hernia inguinal.
¿Existen riesgos de infección?
Como en cualquier implante, puede existir riesgo de rechazo, especialmente en determinados tipos de pacientes expuestos (diabéticos).
¿Mi pene tendrá un aspecto normal?
Sí, su pene tendrá un aspecto completamente normal.
¿Se notará el implante?
No. Todos los componentes del implante, colocados en el interior de su cuerpo, quedan totalmente invisibles. Si se elige un tamaño correcto, se adaptarán a su anatomía.
¿La sensación de mi pareja será distinta?
Su pareja tendrá las mismas sensaciones que en una erección natural.
¿Mis sensaciones cambian?
No, son las mismas que antes de la operación.
¿Aumentará la longitud o el diámetro de mi pene tras la intervención?
No. El médico elige el tamaño en función de la anatomía del paciente. El implante no alarga su pene. A través del tiempo se puede evidenciar algún tipo de engrosamiento.
¿Cuándo puedo empezar a mantener relaciones sexuales?
No puede utilizar el implante antes de 4 a 6 semanas porque el organismo necesita formar una cápsula fibrosa que lo contenga.
¿Conservo la función de eyaculación?
Sí, tanto la eyaculación como el orgasmo no se ven alterados tras la operación. La función reproductora también permanece inalterada.
¿Se producen erecciones involuntarias? Puede experimentar tumescencias que puede parecer una erección.
¿Experimentaré problemas al orinar?
No. El implante de una prótesis no altera la función urinaria.
¿Me impide una intervención endoscópica urinaria (próstata o vejiga) en el futuro?
No, no lo impide para nada.