Es el tratamiento más estético y menos invasivo que tiene hoy la odontología, consiste en la modificación de color de dientes pigmentados.

No confundir con una limpieza superficial. Esta se realiza por medios mecánicos (ultrasonido – cepillado – limpieza con bicarbonato) mientras que el blanqueo es un producto químico. Siempre se consigue mejorar el color, algunas veces mejor que otras. Depende del color de origen de los dientes.
Cuando la tonalidad de una o varias piezas dentarias se ve afectada y compromete la estética. También cuando el paciente lo requiere porque desea verse los dientes más blancos.
La técnica que empleamos conserva la estructura dentaria en su forma y composición. Modificamos solamente la tonalidad de los dientes con el empleo de métodos químicos (peróxido de carbamida en concentraciones variadas, de acuerdo al caso). Si el caso lo requiere en pigmentaciones avanzadas, combinamos con métodos abrasivos.
Varía de acuerdo a la respuesta dentaria y a los requerimientos del paciente. El logro del color deseado depende de la intensidad de los pigmentos, de la porosidad del esmalte dentario, de la causa que provocó la coloración y de la antigüedad de la misma.
El blanqueamiento puede lograrse en una consulta o en varias. Es posible repetir las aplicaciones las veces que lo desee hasta lograr el color requerido. El resultado se verá reflejado en una sonrisa clara y fresca.
¿Este procedimiento quita el esmalte del diente?
¡No! En absoluto. El esmalte debe ser limpiado externamente primero, luego por medio de la activación del gel, las moléculas se activan y penetran a la dentina. Allí se combinan con las moléculas de color y las blanquean, pudiendo eliminar a muchas de ellas. El esmalte no se ve alterado por el peróxido de hidrógeno. Existe una técnica de microabrasión, pero tampoco provoca daño alguno. Algunas veces hay que recurrir a ella pero la abrasión es tan mínima que no afecta al esmalte.
¿Cuánto puedo mejorar mi color?
Dependiendo del color de origen y el tono del diente se pueden lograr hasta 8 tonos, medidos de acuerdo a la escala cromática Vita. Si el color de su diente es amarillo o marrón el resultado esperado es de bueno a excelente. Si su color de origen es gris o azulado podemos esperar mejoras regulares a buenas. Esto ocurre debido a las diferentes estructuras minerales de los dientes.
¿Tengo Fluorosis puedo blanquear mis dientes?
Si se puede, los resultados dependerán del grado de fluorosis y pueden necesitar más de una sesión de blanqueo.
¿Tengo manchado los dientes por antibióticos (tetraciclinas), puedo blanquearlos?
Son difíciles. Depende del grado de pigmentación. En nuestra experiencia el 50% obtuvimos resultados aceptables. Cuando los casos son muy rebeldes y desfavorables el tratamiento se realizó con carillas de porcelana.
¿Se puede blanquear un diente que se oscureció luego de efectuar un tratamiento de conductos?
Si. Los dientes no vitales son aquellos que les fueron realizados tratamientos de conductos. Durante la operación penetra sangre en los canales dentinarios y cuando esta se descompone, el hierro contenido dentro de los glóbulos rojos oscurece el diente. En estos casos – que son un poco más complejos - se pueden realizar blanqueos también. Hay que atacar el diente desde la cara externa y desde la cavidad pulpar (interna). En algunos casos se obtienen excelentes resultados.
¿Cuántas veces puedo blanquear los dientes, cuán seguido?
Se puede blanquear perfectamente una vez al año que no provoca ningún problema
¿Es doloroso el procedimiento?
No. En absoluto. Solamente hay que dejar trabajar al operador y tratar de descansar.
¿Cuánto tiempo dura el blanqueamiento?
Estudios in vitro demuestran que no hay grandes cambios de color durante 1 año o 1 1/2 año. Hay que tener en cuenta que el ojo se acostumbra al nuevo color muy rápidamente (metamerismo).
¿Hay sensibilidad después del blanqueamiento?
Generalmente no. Hay veces que se presentan alguna sensibilidad – sobre todo al frío- que cede en unas horas o si persiste se administran analgésicos en forma temporaria.