
No hay límite máximo de edad. Pueden ser utilizados por pacientes jóvenes (que hayan terminado la etapa de crecimiento) y personas mayores, que reúnan las condiciones de salud necesarias. Se evaluará cuidadosamente la disponibilidad ósea para el tratamiento.
Podemos utilizarlos y lograr: a) Eliminar las prótesis removibles totales.
Muchos pacientes sufren muchísimo la ausencia total de dientes. Estas prótesis cubren todo el paladar (en el caso de las superiores) y ocupan casi toda la boca y dificultan la pronunciación dado que obstaculizan el libre movimiento de la lengua (en el maxilar inferior). Además al faltar el contacto propioceptivo del paladar durante la masticación, limita el disfrutar a pleno de la comida.
b) Mejorar la estabilidad protética en aquellos pacientes que por pérdida de los dientes y grandes reabsorciones de los huesos maxilares estaban casi imposibilitados de sostener sus prótesis totales.
Cuando se pierden los dientes, desaparece el hueso alveolar. Hueso cuya función era la de sostener los mismos. En el proceso de reabsorción alveolar, se producen constantemente variaciones de la anatomía y por lo tanto las prótesis se desadaptar.
El uso de prótesis totales estimula esa reabsorción incrementándola hasta 10 veces la reabsorción normal.
c) Reemplazar el primer diente que por accidentes pierden los niños.
Generalmente por accidentes los niños tienden a perder los incisivos centrales superiores. El poder restaurar dicha pérdida evita que tengamos que condenar al niño al uso de prótesis removibles o que debamos desgastar (tallar) los dientes vecinos sanos para poder rehabilitar el caso.
Cuando falta solo un diente: Se coloca en el espacio libre un implante y sobre este se coloca una corona individual manteniendo sus dientes vecinos sanos e intactos.
Cuando faltan varias piezas dentales: Se prepara un puente sobre dos o más implantes sin comprometer a sus piezas vecinas sanas. Lo verá y sentirá como dientes naturales.
Cuando faltan todas las piezas dentales: Se colocan implantes donde la prótesis se fija firmemente conectada por una barra u otros medios de retención.
• Volverá a reír mostrando una sonrisa natural
• Sentirá los implantes como si fueran sus propios dientes
• Podrá hablar y comer nuevamente con confort y seguridad
• Evitará continuar dañando sus dientes sanos como ocurre en muchas prácticas convencionales
• Reducirá la reabsorción ósea producida por la pérdida del diente
La intervención no es dolorosa y la recuperación es rápida.
La tasa de éxito es inmejorable.
Millones de personas en el mundo desde hace más de 20 años disfrutan del alivio definitivo de estas soluciones.
Los implantes que utilizamos son de primera línea en el mercado. Contienen una superficie rugosa tratada con alto contenido de dióxido de titanio (metal noble) para lograr una óptima oseointegración y biocompatibilidad.
Nuestros trabajos se realizan bajo estrictas normas de bioseguridad e higiene, mediante asepsia y desinfección del ámbito laboral y técnicas de descontaminación, esterilización del instrumental y empleo de material descartable. Los materiales de restauración que utilizamos son de primera calidad.